Hoy empiezo este diario por varias razones. En primera, me hace falta escribir: he dejado de lado ese hábito desde que me vine a vivir a Israel. También porque es tanto lo que esta tierra me ha dejado en los casi seis meses que he experimentado la vida en ella, que me parece justo compartir algunas de las historias tan... peculiares de las que he sido o protagonista, o personaje.
Así que inauguro este espacio oficialmente. Si me falta, de pronto, calidad literaria, procuraré no obsesionarme demasiado con ello. La finalidad de esto no es alardear, o practicar una habilidad que por mucho tiempo me ha causado dolores de cabeza, sino compartir; regalarle un poco de mí misma a cualquiera que quiera leerme. Porque, a final de cuentas, ¿qué son las historias que jamás son conocidas? ¿Son como aquella metáfora del árbol que cae en el bosque sin que nadie lo vea ni lo escuche? No lo sé. No voy a extenderme en metáforas de lenguaje rimbombante. Sólo quiero dejar, así, aquí, mi vida en la Tierra Prometida, abierta al mundo.
Ducel me conmueve tanto leerte! gracias ...
ResponderBorrarComo te dije en un comentario anterior, te acabo de descubrir y quiero leerte desde el principio así que me tienes aqui en tu primer post y siguiendo tus letras, saludos.
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