Ha pasado tanto desde la última vez que escribí en este blog... Tratar de ponerme al día con todas las oportunidades perdidas para escribir sobre el mundo (y sobre mi propio mundo) se sentiría demasiado forzado. Pero puedo resumir algunos hitos:
Obtuve por fin la ciudadanía en 2020, justo en medio de la pandemia, la que provocó que estuviera cerca de año y medio sin trabajar.
Me convertí en ultracorredora (a la fecha he terminado montones de 50K, varios 100K y hasta un 100M).
Mi madre vino a Israel otras dos veces; la última de ellas fue en 2022.
Me tocó vivir el 7 de octubre de 2023 aquí, y ver cómo eso cambió el curso de nuestras vidas para siempre.
Justo después del 7 de octubre, pasé 43 días en Atenas con la sensación de que ya no habría un Israel al cual regresar; con miedo a hablar hebreo en las calles, con miedo al "otro".
Mi madre murió a finales de 2024, lo que precipitó mi primer viaje a México en diez años. Mi marido me acompañó y experimenté mi país de origen como nunca antes: a través de una ventana empañada por una tristeza desconocida, pero sintiéndome, al mismo tiempo, apapachada por esa patria que tanto extrañaba.
Comencé terapia, algo que ya era muy necesario.
Mi hija nació justo un año después de la muerte de mi madre.
Y heme aquí, en medio de la segunda ronda de guerra con la República Islámica de Irán, pensando que nunca debí haber dejado de escribir en este blog y que nunca debí haberlo cerrado al público.
No recuerdo con claridad todo lo que escribí, pero puedo decir que, aunque existe la posibilidad de que ya no piense exactamente como hace diez años (sí, la última entrada es de 2017, pero las últimas "serias" son de 2016), no voy a ocultar ni a cambiar nada.
Ahora, con la dichosa inteligencia artificial y los LLMs, siento que he perdido parte de mi capacidad para redactar mis propias ideas; así que reinauguro este blog, más que nada, para contarme a mí misma las cosas que a veces me cuesta decir en voz alta sin un lector hipotético. Si alguien se cruza con este espacio y se anima a leerlo, pues bien. Y si no, no pasa nada.
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