Siempre he tenido una tendencia poco sana a sentir que no me muevo, que nada está cambiando. Pero cuando veo mi historia, cuadro por cuadro, me doy cuenta de que a veces me he movido más rápido de lo que podría considerarse prudente, y que eso me ha costado varios tropiezos aquí y allá. Sin embargo, cada paso, cada día, al final sí contó. A veces escucho la música que escuchaba cuando venir a Israel era nada más un sueño empolvado. Trato de sentir lo que sentía, pero ahora desde la meta; ahora desde el ahora.
Y ahora...
Vivo en Jerusalén, al Este, casi pegadito a lo que se conoce como Cisjordania. Aquí alrededor, inclusive siendo territorio israelí, hay muchas villas árabes. Por todos lados pueden verse Mezquitas asomando, y a las horas pertinentes, no falta (no, nunca, JAMÁS) el Adhan, o llamado al rezo. Creo que cuando se tiene el ánimo adecuado, puede resultar bonito, armonioso, etc. Cuando no, es simplemente molesto. Pero sea como sea, es parte del "paisaje sonoro" de la zona.
Todo es color arena. Antiguo y moderno se funden casi imperceptiblemente. Religiones, etnias y tradiciones. Hasta historias, pues, nada más en la mirada. Cuando voy en el bus por las mañanas, y las tardes, me gusta ver a la gente. Tanta variedad de caras, vestimentas, nacionalidades e identidades. Es raro que pase un día sin que, además del Hebreo y el Árabe, escuche a a alguien hablando Español e Inglés. En el mismo bus, judíos ortodoxos, seculares no-identificables, musulmanes, turistas, refugiados y migrantes. Muchas de estas caras me resultan ya familiares (Pues sí, mismas rutas, mismas horas, misma gente).
Todo es color arena. Antiguo y moderno se funden casi imperceptiblemente. Religiones, etnias y tradiciones. Hasta historias, pues, nada más en la mirada. Cuando voy en el bus por las mañanas, y las tardes, me gusta ver a la gente. Tanta variedad de caras, vestimentas, nacionalidades e identidades. Es raro que pase un día sin que, además del Hebreo y el Árabe, escuche a a alguien hablando Español e Inglés. En el mismo bus, judíos ortodoxos, seculares no-identificables, musulmanes, turistas, refugiados y migrantes. Muchas de estas caras me resultan ya familiares (Pues sí, mismas rutas, mismas horas, misma gente).
Me está pasando lo que pasa cuando las vacaciones se han convertido en el hogar. Cuando ya no hay mucho que decir respecto a "lo novedoso" y los tópicos empiezan a fluir en cuanto a lo cotidiano. Pero Jerusalén sigue prometiendo, no importa cuanto tiempo pase aquí. Aní ohévet otáj, Yerushaláyim. Perdóname si en esta entrada no te ensalzo tanto como solía, pero así pasa a veces. Lo cotidiano nos envuelve, y soliloquios como este se vuelven el único way back para no olvidarse de lo bello que nos rodea. Y tú eres lo más bello que me ha pasado en la vida.
Todo lo que sigue era la introducción a este breve escrito. Decidí ponerlo de apéndice, porque no me gusta el tono de diario-de-alma-torturada que le daba:
Todo lo que sigue era la introducción a este breve escrito. Decidí ponerlo de apéndice, porque no me gusta el tono de diario-de-alma-torturada que le daba:
"Hay tanto, pero tanto que decir, pero, por una cosa u otra, me gana la desidia y al final todo se queda en meros esbozos de lo-que-pronto-voy-a-escribir-en-el-blog.
¿No les ha pasado que de pronto recuerdan con nostalgia la nostalgia del pasado?
A mí me pasa constantemente. Me viene mucho a la memoria 2011. Enero de 2011. Empecé mi Servicio Social en la Biblioteca Nacional de México, catalogando manuscritos del Fondo Reservado. Tenía una cierta "vinculación romántica" a distancia con un judío mexicano, ya entonces residente en Israel, lo cual, para ser honesta, era una especie de extra-motivación para querer venirme para acá. El Servicio Social era una parte importante del proceso de titulación que ya iba comenzando, y que poco a poco me acercaba más al que pudiera convertirse en mi destino. ¿Cuál era? Aún no sabía y me costaba trabajo entender qué podría hacer para llegar al punto en el que quería estar, eventualmente. La Tesis aún no estaba en su mejor momento, sin embargo, la tranquilidad del trabajo con libros antiguos que, finalmente, contribuía a mi evolución académica, me hacía sentir feliz."
Acabo de descubrir este blog. Lo he puesto entre mis favoritos, ya que me parece interesante. Te dejo el mío, por si quieres pasarte :)
ResponderBorrarjordimartinezaznar.blogspot.com
Hola, Jordi! Qué bueno saber que alguien más allá de mí misma me lee :P
ResponderBorrarApenas voy revisando el tuyo, y me gusta el tono. Tratas muchos temas diferentes, pero la heterogeneidad no lo mata. Eso habla bien de ti! :)
Te mando un abrazo